Corinto, siglo VII a. C.
Entre sus prácticas tiránicas se habla de muchos jóvenes que fueron enviados a Corcira para ser castrados en Lidia, entre ellos el supuesto asesino de su propia esposa, Melisa, hija de Procles, el tirano de Epidauro, en un acceso de cólera a causa de una falsa acusación.
Según Heródoto, aprendió su «salvajismo» del tirano Trasíbulo de Mileto, al que habría hecho preguntar lo que debía hacer y éste habría contestado derribando sólo las cabezas de los gérmenes de trigo, sin decir una palabra. Periandro comprendió que debía eliminar a los aristócratas, como los Baquiadas que podían amenazar su poder. Se apoyó sobre la plebe contra la nobleza y emprendió represiones violentas.
Su hijo Licofrón descubrió, posteriormente, que su padre era el asesino, por eso Periandro decidió desterrarlo de Corinto, emitiendo, al mismo tiempo, una orden a todos sus colaboradores, en la que les prohibía que le dieran amparo. Periandro intentó más adelante reconciliarse con su hijo, pero éste rehusó volver a menos que Periandro abdicase y Licofróçon aceptó regresar a Corinto a condición de que Periandro fuese a ocuparse de la colonia sin embargo, los habitantes de Corcira asesinaron a Licofrón. Periandro habría instituido un culto al del fantasma de Melisa.
Habría reinado 40 años, hasta el 585 a. C. Puesto que su hijo Licofrón había muerto y el otro, Cipselo el Joven, era mentalmente inestable, Psamético, hijo de Gordias (sin relación con ninguno de los faraones del mismo nombre), le sucedió.
Convocó un conscurso musical ganado por el célebre poeta Arión de Lesbos.
Fue incluido en el selecto grupo de los Siete sabios de Grecia
Extraído de Wikipedia
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